lunes, 13 de julio de 2009

Los libros y la lectura



Una de las cosas que más me gusta es ir de tiendas, bueno en realidad no a cualquier tienda, me refiero a ir a las librerías. Me encanta ir a las librerías y comprar libros, pero no a esas secciones de los centros comerciales en las que se venden libros, sino a esas pequeñas librerías con encanto en las que recibes un trato personalizado. Cuaando voy a alguna ciudad de viaje suelo preguntar donde puedo encontrar una buena librería, después voy a visitarla y casi nunca me salgo de vacío.

Desde hace un tiempo están de moda los libros en formato electrónico, para mi no hay nada como los libro impresos. Me gusta el tacto de los libros y su aroma. Aunque hace años que tengo el carné de la biblioteca de donde vivo, nunca lo he utilizado y es que a mi no me gusta eso de los libros prestados. Y tampoco soy de prestar libros, más que nada porque temo que luego no los voy a a volver a recuperar, eso ya me ha pasado en más de una ocasión.

El primer libro que recuedo haber leido era uno de esos de la coleción "Barco de vapor" de la colección "primeros lectores", cuando tenía unos 6 años y recuerdo perfectamente que el libro trataba sobre un pequeño fantasma que vivía en un palacio abandonado, pero no recuerdo el título con exactitud.

En esa época del colegio nos obligaban a leer los libros que estaban en el programa, recuerdo que entonces leí un montón de libros malos, que no me gustaban en absoluto. Y es que si ya de por sí el leer es una actividad que requiere de un esfuerzo intelectual, si además lees algo que no te gusta, la lectura en vez de ser vista como lo que es, una diversión, se convierte en algo insufrible. Así que pese a esa etapa escolar en la que odiaba esos libros que me mandaban leer, mi afición por la lectura se despertó cuando cayó en mis manos "El guardián entre el Centeno" de J.D. Salinger, lo leí por primera vez a los 12 años y me encantó, me gustaba la manera sencilla en la que estaba escrito, me gustó la historia y sobre todo fue con ese libro que descubrí que me gustaba leer. Aún tengo ese libro en mi estantería, con las páginas un poco amarillentas por el paso del tiempo (debe de ser que la calidad del papel no es la mejor porque tampoco han pasado siglos de aquello).

Durante este último año no he tenido mucho tiempo para leer, pues he estado centrada en los estudios y para desconectar prefería hacer otra actividad como salir a hacer algo de ejercicio o jugar a la play. Sin embargo en verano siempre me gusta leer, ya que dispongo de más tiempo, siempre es mejor eso a pasar horas delante de la tele, con lo perjudicial que es eso para la salud mental de las personas. Asi que cuando vaya de vacaciones que será en unos días me haré con unos cuantos libros, como mi presupuesto es limitado ya veré como me apaño.

Ya quisiera terminar con una frase de Miguel de Cervantes:
"Quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho".


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